domingo, 29 de noviembre de 2015

LA ADOLESCENCIA

La adolescencia es una etapa muy importante en la vida porque es el período de transición de la infancia a la edad adulta.
 
Generalmente, da comienzo hacia los 12 o 13 años pudiendo llegar a finalizar entre los 19 o 20 años. En esta etapa se desarrollan y establecen características fundamentales para una persona, como es "su personalidad".

Supone cambios físicos, psicológicos y sociales. Los primeros son evidentes en la pubertad. Mucho más sutiles y de expresión más lenta son los cambios derivados de las nuevas estructuras de pensamiento y nuevas necesidades personales y emocionales.

Como resultado de la confluencia de todos estos cambios el adolescente conforma su "propia identidad personal".

domingo, 22 de noviembre de 2015

LAS EMOCIONES

Las emociones son mecanismos que funcionan de manera automática y que nos ayudan a reaccionar con rapidez ante acontecimientos inesperados.

Cada emoción prepara al organismo para una clase distinta de respuesta.

Cada persona experimenta las emociones de manera particular dependiendo de sus experiencias anteriores, su aprendizaje y la situación en concreto.

Son propias del ser humano. Se clasifican en positivas y negativas dependiendo de si contribuyen al bienestar o malestar, pero todas cumplen funciones importantes para la vida.

Actualmente, se sabe que la correcta adquisición de habilidades emocionales es imprescindible para asegurar un desarrollo saludable. Estudios con adolescentes ponen de manifiesto que estas influyen en aspectos como: la reducción del consumo de sustancias adictivas, el descenso de comportamientos agresivos, menor consumo de alcohol y tabaco y menor porcentaje de conductas autodestructivas y antisociales.
 
Las familias son las que enseñan a sus hijos/as a regular sus emociones, ya que los niños aprenden la mayoría de estas conductas de sus padres y de los adultos que les rodean (somos modelos de conducta).

sábado, 14 de noviembre de 2015

EMPEZAR A DORMIR SOLO

Como ya os he comentado alguna vez, muchos casos de los que atiendo tienen que ver con problemas derivados de hábitos mal adquiridos del sueño.
 
Muchas familias acuden a mí buscando asesoramiento sobre cómo enseñar a sus hijos a dormir solos, en su propio cuarto y de manera autónoma.
 
Y es que, cuando un niño a cierta edad depende de sus padres (o de un adulto) para dormir, en muchas ocasiones, acaba afectando al descanso de toda la familia e incluso a la vida de pareja.
 
Vuelvo a repetir, dormir bien es un hábito que se aprende y los niños deben aprender a hacerlo solos, al igual que el resto de los hábitos. No hacerlo así puede derivar en insomnio infantil con sus perjudiciales consecuencias (ver artículo relacionado: La importancia de adquirir bien el hábito del sueño ).
 
PAUTAS PARA EMPEZAR A DORMIR SOLO
 
Lo primero, estar convencidos que lo que hacéis es lo mejor para él o ella (si no es así, mejor que no lo intentéis. Os costará tiempo y esfuerzo y no conseguiréis nada).

domingo, 8 de noviembre de 2015

DAR ÓRDENES DE MANERA EFICAZ

Para educar de manera eficaz debemos marcar reglas en el hogar con el objetivo de cumplirlas.
Hacerlo de manera coherente y con firmeza, expresando con claridad lo que esperamos que hagan.
 
A la hora de dar órdenes existen unas reglas muy sencillas que numerosos estudios demuestran que facilitan el cumplimiento por parte de los niños:
 
Ser claras y específicas.
 
Ser comprensibles para el niño (en términos conocidos para él/ella).
 
Ser cortas.
 
No entrar en contradicción unas con otras. Ejemplo: "Recoge tu ropa, ven a cenar...te he dicho que recojas! ven a cenar!".
 
Darse de una en una, dejando el tiempo suficiente para que se pueda cumplir antes de emitir la siguiente petición.
 
No deben ir acompañadas de contacto físico instigador.

jueves, 29 de octubre de 2015

CARACTERÍSTICAS EVOLUTIVAS DE LOS 6 A LOS 12 AÑOS

En el intervalo de edad de los 6 a los 12 años podemos distinguir dos momentos evolutivos muy diferenciados:
De los 6 a los 9: es una etapa de cambios continuos, a esta edad comienzan a comprender de forma definitiva que los pensamientos y sentimientos de los otros son distintos a los suyos y que no son el centro del universo. En este momento, los padres son todavía, casi de forma exclusiva, el único referente emocional.
De los 9 a los 12 años: los niños aprenden conocimientos sobre sí mismos que permanecerán con ellos casi toda la vida: como el sentido de la propia eficacia, la pertenencia al grupo, la responsabilidad y el concepto de sí mismos.
Sentido de la eficacia: lo desarrollan a medida que se enfrentan a nuevas tareas y responsabilidades. Por este motivo, las familias tenemos la misión fundamental de educar en la perseverancia y el valor del esfuerzo (dando valor real al esfuerzo y no sólo al resultado). Esta exigencia debe ir acompañada de afecto y reconocimiento de los éxitos (es muy importante que los niños tengan experiencias variadas de éxito). Tanto el exceso de exigencia como el de sobreprotección causan el efecto de inseguridad y baja autoestima.